La cicatrización del intestino o del hígado sigue el mismo proceso general de la cicatrización que los músculos o articulaciones. Que los tejidos se inflamen en un primer momento es algo bueno debido a que la inflamación lleva al área afectada las células inmunes y de reparación del cuerpo. Primero, se forma una cicatriz, después el tejido se remodela de forma que se vuelva lo más parecido posible al original. Los dos aspectos fundamentales que determinan la velocidad de la cicatrización son: el aporte sanguíneo y las necesidades del tejido.

Los Tejidos con un menor aporte sanguíneo como los ligamentos y los TFVAs «transductores de fuerza vivos y adaptables» (así deberíamos llamar a los discos intervertebrales) tardan más en cicatrizar que aquellos que tienen una buena irrigación sanguínea, como la piel o el músculo.

Lo más importante es que todos los tejido tienen un tiempo de cicatrización. Una vez finalizado este tiempo, ya no tienen otra oportunidad. Piensa en un corte en la piel, (posiblemente en este momento puedes mirar una de tus viejas cicatrices); la piel y los tejidos que están debajo han pasado por un proceso de cicatrización, y ya no tendrás ninguna otra oportunidad. La piel puede que no sea tan móvil como era antes, pero se ha reparado.

Ayudas a Pymes y Autónomos para compensar el sobrecoste energético en 2022

Zésari Pilates ha recibido una ayuda de la Unión Europea con cargo al Programa Operativo FEDER de Andalucía 2014-2020, financiada como parte de la respuesta de la Unión a la pandemia de COVID-19 (REACT-UE), para compensar el sobrecoste energético de gas natural y/o electricidad a pymes y autónomos especialmente afectados por el incremento de los precios del gas natural y la electricidad provocados por el impacto de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.